La estrategia "del campo a la mesa" es un eje principal del objetivo de transición verde. La clave para alcanzar los objetivos de esta transición de una forma justa se recogen en la Common Agricultural Policy (CAP). La nueva CAP tiene como objetivo ayudar a los agricultores y ganaderos a mejorar su eficiencia y para ello propone un mejor uso del análisis de los datos y pone un gran énfasis en el uso de tecnologías digitales, especialmente las derivadas de monitoring mediante sensores remotos en satélites y el uso de algoritmos de clasificación de usos agrícolas basados en Machine Learning.
Osiris optimizará cada etapa de la cadena agroalimentaria. A continuación, sus principales mejoras.
La agricultura de precisión (PA) y el monitoreo de fincas son clave. El análisis de imágenes satelitales, la integración de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y el uso de sensores ambientales permitirá analizar el estado de los cultivos, identificar anomalías (falta de agua o nutrientes, plagas), proteger ante incendios y optimizar fertilización y fumigación.
La creación de sistemas de riego inteligente mejorará el uso del agua, y la generación de réplicas virtuales (gemelos digitales) de procesos productivos permitirá analizar la evolución de las cosechas mediante simulaciones.
El estudio de variedades específicas de cultivos (vid, hortalizas, etc.) puede ser clave. La bioinformática, estadística e IA permitirán identificar la mejor variedad para cada terreno, optimizando productividad y consumo de recursos.
Después de ser recolectados, los alimentos se transportan a lonjas o fábricas para su procesamiento y distribución. La calidad de los productos depende de factores como temperatura, humedad, intensidad lumínica, liberación de gases y vibraciones durante el transporte.
El uso de análisis inteligente de datos permitirá optimizar el equipo de frío en los tráileres, reduciendo emisiones y pérdidas de producto.
Un sistema de precios dinámicos ajustará el precio de los alimentos en función de la calidad del producto y la disponibilidad en el mercado.
Esto beneficiará tanto a consumidores como minoristas y evitará el desperdicio de comida. Gracias a la información en tiempo real, se implementarán estrategias de dynamic pricing.
Se propone la sensorización de sistemas acuáticos para analizar los datos de agua en tiempo real y crear nuevos modelos basados en mecanismos bioquímicos.
Estos modelos permitirán predecir los efectos de ciertos nutrientes, reducir la contaminación de suelos y acuíferos e impulsar una agricultura más sostenible.